Fisioterapia

Dentro del área de fisioterapia se abordan las alteraciones que afectan al movimiento y que limitan la capacidad funcional de las personas afectadas.

Tratamiento de fisioterapia

Durante el tratamiento se trabajan diversos aspectos como la mejora de la percepción corporal, el control motor, las alteraciones de la marcha, el control postural, la calidad y eficacia de los movimientos y las alteraciones de la sensibilidad, entre otros.

Además, existen otras secuelas que cursan con trastornos respiratorios o disfunciones del suelo pélvico y que pueden ser tratados desde esta disciplina.

La mejora de todas estas capacidades va dirigida a potenciar la autonomía funcional del paciente.

El centro cuenta con unas instalaciones adaptadas y un gimnasio equipado de aparatología específica para neurorrehabilitación: bipedestadores, cinta de marcha con sistema de descarga de peso corporal, bicicletas adaptadas, etc.

 

FISIOTERAPIA DEL SUELO PÉLVICO

La rehabilitación del suelo pélvico es una disciplina terapéutica que permite evaluar y tratar disfunciones del periné, estas pueden aparecer tanto en hombres como en mujeres. Una de las causas que aumenta el riesgo de padecer dichas disfunciones son las patologías neurológicas (como ictus, lesión medular, TC, esclerosis múltiple…) en las que tanto el tracto urinario inferior como el defecatorio se ven afectados debido a una lesión en el sistema nervioso, el cual controla la micción y la defecación. Esto da lugar a disfunciones como: incontinencia urinaria, urgencia urinaria, incontinencia fecal o de gases, descenso de órganos (prolapso), incorrecto vaciado vesical, dolor perineal o disfunciones sexuales.

Para su tratamiento es importante la realización de un buen diagnóstico previo mediante la anamnesis y una exhaustiva exploración, las cuales determinarán el abordaje más correcto.

Es fundamental saber que se puede encontrar una solución mejorando la calidad de vida y que existen diferentes posibilidades para el tratamiento de estas disfunciones, tales como: ejercitar suelo pélvico, trabajar faja abdominal/lumbar, mantener buen control postural, pautas conductuales o mantener una correcta hidratación.